
Nadie pensó jamás que fueras capaz de aislarte de la vida tan fácilmente. Nadie creyó que pusieras en el lado de los pros esa forma que tengo de mirarte desde mi ventana, jamás pensaron, que por cosas malas, estaban nuestras riñas a media noche y las veces que, sin querer miré a otro lado, sin prestarte la suficiente atención.
Entre las cosas importantes, decías, están nuestros baños juntos, las velas perfumadas que te regalé bañadas en besos, no imaginé, que por razones para vivir estaban mis sonrisas, nuestras palabras en clave, ¡incluso decías que te parecían tonterías…!en el fondo te gustaban….
Como cosas que rehuías acercar a ti estaban esas veces que te pareció ver que mis ojos no brillaban al mirarte, el miedo que tuviste de acercarte a mi, a mi mundo, a nuestro futuro de dos…ese pánico…. ¡qué vueltas nos hicieron dar!...
Como razones para soñar encontré en un cajón de tu cómoda la primera carta de amor que te escribí, las tarjetas de las rosas amarillas que me regalabas cada vez que pasabas por ésa vieja floristería…también encontré, el primer pensamiento que produje en ti..
¿En qué momento las cosas empezaron a cambiar?,¿ cuándo cambiaste rosas por vicios?...¿cuando dejaste de creerte las velas del baño?...¿en qué preciso momento te pareció que mis ojos no brillaban por ti…?...lo siguen haciendo, sabes? siguen brillando por verte, por tenerte cerca, por besarte y acariciarte, en qué momento decidiste aislarte del mundo y dejarme sola, sola con un montón de rosas amarillas!!!
Entre las cosas importantes, decías, están nuestros baños juntos, las velas perfumadas que te regalé bañadas en besos, no imaginé, que por razones para vivir estaban mis sonrisas, nuestras palabras en clave, ¡incluso decías que te parecían tonterías…!en el fondo te gustaban….
Como cosas que rehuías acercar a ti estaban esas veces que te pareció ver que mis ojos no brillaban al mirarte, el miedo que tuviste de acercarte a mi, a mi mundo, a nuestro futuro de dos…ese pánico…. ¡qué vueltas nos hicieron dar!...
Como razones para soñar encontré en un cajón de tu cómoda la primera carta de amor que te escribí, las tarjetas de las rosas amarillas que me regalabas cada vez que pasabas por ésa vieja floristería…también encontré, el primer pensamiento que produje en ti..
¿En qué momento las cosas empezaron a cambiar?,¿ cuándo cambiaste rosas por vicios?...¿cuando dejaste de creerte las velas del baño?...¿en qué preciso momento te pareció que mis ojos no brillaban por ti…?...lo siguen haciendo, sabes? siguen brillando por verte, por tenerte cerca, por besarte y acariciarte, en qué momento decidiste aislarte del mundo y dejarme sola, sola con un montón de rosas amarillas!!!
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